lunes, 18 de noviembre de 2013

Hey Jude (Beatles, 1968)


Mucho demoraron los Beatles en aparecer en esta sección, porque no lograba decidir cuál de sus clásicos sería el primero en contar aquí. Al final comprendí que son tantos los hitos musicales del cuarteto de Liverpool, que cualquier tema serviría, aunque siempre habrá quien prefiera otro.
Y da la casualidad de que el 26 de agosto pasado se cumplieron 45 años del lanzamiento como single de un himno de la “beatlemanía”, quizás su tema más coreado y popular, versionado como pocos y con un trasfondo muy íntimo, polisémico y confortante: Hey Jude.
Con una duración de 7:11 minutos, aquel sencillo rompió con lo que se entendía como tal en el mercado discográfico, pero le allanó el camino a otros kilométricos éxitos, como el “Layla” de Eric Clapton, o el “American Pie” de Don McLean.
Tan solo el "na, na, na, na" final se lleva cuatro minutos hasta irse en fade, pero en esta canción cada segundo está justificado. El coro es repetido 19 veces, y lo que comienza con un solitario piano culmina con toda una sinfónica de 50 instrumentos.
“Hey Jude” fue además el primer sencillo del sello discográfico Apple Records, creado por los Beatles junto a su manager Brian Epstein, que había muerto casi un año antes, víctima de una sobredosis accidental de barbitúricos.
Grabado entre el 31 de julio y el 1 de agosto de 1968 en los estudios Trident de Londres, el single salió primero en Estados Unidos, y cuatro días después en el mercado británico. Tras salir, encabezó por tres semanas seguidas las listas de éxitos del Reino Unido, y desde entonces ha vendido unas ocho millones de copias.
Si bien está acreditada al binomio Lennon/ McCartney, se sabe que la escribió Paul para consolar a Julian, el hijo de John, a raíz del divorcio del autor de "Imagine" y Cynthia Powell.
El propio Julian, a quien llamaban Jules, no supo hasta 20 años después que Paul se había inspirado en aquel duro trance familiar para componer aquella pieza maestra, himno de amor y esperanza.
De hecho, Jules confesó que solía andar más con Paul que son su padre, quien por entonces comenzaba su idilio con Yoko Ono, y además andaba en un viaje místico por la India, que resultó un fiasco.
Hasta John creía que la canción iba de lo suyo con Yoko, relación que muchos consideran catalizó la desintegración de los Beatles.
"Hey Jude, no lo tomes a mal, toma una canción triste y mejórala" canta Paul en un memorable video promocional filmado en vivo y dirigido por Michael Lindsay-Hogg en el show The Frost Progamme.
El viejo Paul lo cantó nuevamente en los Juegos Olímpicos de Londres-2012, y es un tema inevitable en casi cada antología, tributo o descarga en que los Beatles salgan a relucir. O sea, constantemente.

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