lunes, 18 de noviembre de 2013

Oh, qué será (Chico Buarque, 1976)

Casi 10 años demoró Doña Flor en llegar con sus dos maridos a los cines cubanos, pero valió la pena, no solo por la espectacular desnudez de Sonia Braga, sino por las tres versiones de una canción imprescindible de la música brasileña y universal: “Oh, que será”, de Chico Buarque.
Quizás “La Construcción” sea su canción más genial, suerte de bossa sinfónico con guiños a Gershwin, pero el tema del filme “Doña Flor y sus dos Maridos” (Bruno Barreto, 1976) es el más conocido y versionado de este trovador nacido en 1944, uno de los artistas más influyentes de una tierra pródiga en futbolistas y músicos.
Para el filme, basado en una novela de Jorge Amado, Chico compuso tres variantes de este clásico: “Abertura”, “À Flor da Terra” y “À Flor da Pele”, esta última cantada junto a Milton Nascimiento para abrir el disco “Meus caros amigos”, también de 1976. Las voces en las demás versiones son de Simone y Nara Leão.
La canción habla de muchas cosas y de ninguna en específico. Es uno de los clásicos “dribles” o fintas musicales que le hacía Chico a la censura durante la dictadura militar que lo obligó a exiliarse en 1969. Con la gracia del “jogo bonito”, el autor esquiva el lápiz rojo preguntándose “qué será” sin responderse, porque eso se lo deja a los sueños de cada cual…
¿Qué será, qué será, qué anda susurrando por las alcobas? Bueno, bien podría ser el espíritu del libertino Vadinho, magistralmente interpretado por un joven José Wilker, quien regresó del Más Allá para impedir que su apetecible viuda consume con su nuevo esposo, un recto boticario.
Otra lectura literal podría ser el amor ilícito de los amantes furtivos, la pasión que provoca lo prohibido. Pero también podría ser una sutil alusión a las ganas de rebelarse contra toda opresión, sea marital, religiosa o militar. A Chico nunca le ha interesado explicar sus canciones. “El arte no sirve para nada”, ha dicho, sin creérselo demasiado, sospecho yo.   
Al menos de aliento servía, y de desahogo. En su momento, Chico expresaba en esta y otras canciones lo que otros callaban. Insinuaba lo que no podía decir. Y la gente estaba en sintonía. Y la película corrió mejor suerte que la versión teatral de la novela de Amado, que fue prohibida.
A su vez, cualquiera de las variantes de la canción es fabulosa, tanto la vertiginosa a flor de tierra, como la melancólica a flor de piel. Entre sus cantores más notables están Ana Belén, Mercedes Sosa y Daniela Mercury. Pero ninguna la cantó como Chico y Milton. 
Capaz de alcanzar notas solo suyas, Milton abre con un lamento indígena, comienza a cantar y tras la primera estrofa llega la cálida voz de Chico, esa que parece la confesión de un amigo. Y es una de sus gracias, la sencillez con que comparte algo muy suyo. Algo tan intimo que uno lo disfruta, aunque nunca sepa a ciencia cierta qué será, qué será… 

11 comentarios:

  1. Bueno, su contenido, tal vez inspiración divina, claro esta nunca lo supo, pero trata de decir de aquello que es tan verdadero, que no hace falta una prueba, que no tiene tamaño, ni naturaleza y anda en la bocas y en las cabezas.Que esta incompleto porque no tiene respuesta...Peo que sabemos que el unico gesto es creer o no...La conciencia

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  2. Bueno, su contenido, tal vez inspiración divina, claro esta nunca lo supo, pero trata de decir de aquello que es tan verdadero, que no hace falta una prueba, que no tiene tamaño, ni naturaleza y anda en la bocas y en las cabezas.Que esta incompleto porque no tiene respuesta...Peo que sabemos que el unico gesto es creer o no...La conciencia

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  3. canción misteriosa llena de belleza. puede ser muchas cosas, la patria buscada, el amor, el dolor, el sentimiento de la gente, la vida, lo espiritual, la libertad….

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  4. siempre de chico me preguntaba que seria,me intrigaba,por que no lo podia decir? y si se tratara del sexo,y creo que puede ser por que da verguenza y hay mucho tabu,pero si es verdad que esta en todos lados.

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  5. Inspiración divina, expresada en palabras terrenales, no es una canción común, subyuga su belleza melódica y lírica. son muy pocos los que se escapan de sentir mojadas las mejillas al escucharla
    Walter

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  6. Para mi es Dios, la divinidad en la que cada quién cree...

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  7. El único gesto es creer o no... Es lo que llena el todo, y nadie conoce, no ha visto, no se toca pero se siente. Es Dios

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  8. No creo que sea solo Dios, porque Chico nos advierte a ni el padre eterno fue allá. Tampoco creo que sea una sola la respuesta... Pero sí me parece que La Libertad responde a muchos de esos qué será.

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