jueves, 5 de mayo de 2016

Motivos de un Sentimiento (Joaquín Sabina, 2003)


 
Con tantos clásicos que tiene Joaquín Sabina, aparecerme con el himno que compuso para el centenario del Atlético de Madrid parece una aberración que no me perdonarán los seguidores del pendenciero de Jaén, pero mientras dure el Mundial el fútbol lo inunda todo. Incluso esta sección…
Sabina es un colchonero de pura cepa, o sea, un seguidor del club allende el Manzanares, cuya catedral es el estadio Vicente Calderón y su credo amar a su equipo aunque pierda. Se dice, con razón, que para ser del Atléti hay que sufrir. Si no quieres sufrir, hazte del Real Madrid o del Barça.
Es una pregunta recurrente de hijos a padres: ¿Por qué somos del Atléti? Y casi siempre la respuesta es “porque sí”. No existe realmente una explicación lógica, y el propio Sabina lo reconoce en las primeras estrofas de la canción que le musicalizó Pancho Varona, en versiones para banda, chirigota y rock.
“Aquí me pongo a contar, motivos de un sentimiento que no se puede explicar. Y eso que no doy el tipo de hincha rapado y violento, pero que gane mi equipo. Para entender lo que pasa hay que haber llorado en el Calderón, que es mi propia casa, o en el Metropolitano, donde lloraba mi abuelo con mi papá de la mano”, canta Sabina junto a otros ilustres colchoneros.
No era esta la primera canción que el gran Sabina dedicaba al deporte de sus amores. Ya en su disco “19 días y 500 noches” le cantó a Paula Seminara, la fiel seguidora del Boca Juniors argentino, en “Dieguitos y Mafaldas”, una canción divertidamente “bostera”, pero sin la bomba de los Motivos…
Con su canción del Centenario rojiblanco, Sabina propuso una alternativa al himno oficial del Atleti, compuesto en 1972 por José Aguilar y Ángel Curras. Para la versión urbana de su obra, Sabina contó con las voces de otros eminentes colchoneros, como el veterano rockero español Rosendo Mercado y el portero argentino Germán “el Mono” Burgos.
El sencillo salió a la venta en junio de 2003, e involucró a personalidades de múltiples profesiones. La letra rinde tributo a muchas instituciones del club, entre ellas su actual DT, el argentino Diego “el Cholo” Simeone, y otros que pasaron por sus filas y ya no están, como Fernando “el Niño” Torres, a quien llaman “el principito heredero corazoncito de colchonero”.
Sobre su músico, Pancho Varona negó en su momento que él y Sabina se hubieran propuesto hacer un himno glorioso, sino una canción populachera y barriobajera, a la medida del equipo canalla que, a mucha honra, es el Atleti.
Este ha sido, resumiendo, un año en que han sobrado los motivos para este sentimiento: el Atlético de Madrid ganó la Liga Española y por dos minutos no fue campeón de la Champions. Otros hinchas habrían infartados, pero los colchoneros de raza nos limitamos a corear, orgullosos y sabineros:  
Qué manera de aguantar, qué manera de crecer, qué manera de vivir, qué manera de soñar, qué manera de aprender, qué manera de sufrir, qué manera de palmar, qué manera de vencer, qué manera de sentir, qué manera de subir y bajar de las nubes… ¡Qué viva mi Atleti de Madrid!